jueves, 31 de marzo de 2011


Incongruencia de mis días

he visto a un ojo mirarse en el espejo
obedeciendo el impulso de embellecer
sus dulces mantos que le obsequian
una oscuridad intermitente,
por que para embellecer los ojos esos
por donde nos entra el mundo
en retazos de colores,
en cuadros interminables,
primero debemos embellecer al mundo,
llenarlo de flores con miradas flotando
en el rocío de cada mañana,
aromatizar el aire con el perfume
de los cuerpos en coito,
despellejar la carne de los días
en tirones para adornar la entrada
de todas las casas,
y solo entonces podremos mirar con belleza
ese reflejo del ojo y su impulso.

La luz que ilumina los rincones
y desaparece las tinieblas,
quema fantasmas despistados
que no encontraron en la noche
un refugio más seguro
que en el que me encuentro
ese espacio de palabras incendiadas.

¡ahí estas bien! Donde tu sonrisa crea el caos

soy yo el que asiste al mundo
con un millar de palabras
hirvientes en mi pecho
que incendian las hojas
y los ojos en que escribo.

Escribo desde dentro hacía dentro
en cuevas olvidadas y ríos subterráneos,
peceras de nubes muertas.

Y estos días infértiles cuyas ganas
quedaron en las horas que se fueron,
en los labios distantes que ya ni en recuerdos
encienden mi alma.

Palpita en la raíz de de un árbol
un trozo de piedra caliente,
esa ilusión de tener pies y moverte
de ese espacio perpetuo de la osadía
de tu angustia que te muerde el corazón
cada que piensas en partir.

Aquí hay algo urgente, un impulso
que recorre las distancias de tu cuerpo
del cerebro al ojo, del ojo al corazón,
del corazón al sueño, del sueño a los brazos
de los brazos a los dedos, de los dedos a tu vientre
de tu vientre a la añoranza, de la añoranza a las rodillas,
de tus rodillas a tus pies, y de pronto estas corriendo
hacía algún lugar, hacia algún encuentro.

Que más sino arriesgarnos al abismo de vivir
a tomar las horas por los segundos
y hacer olas con el tiempo,
a desvestir los días y revestir los rostros
a desvencijar los calendarios con días
de treinta y seis horas, migrar de sol en sol,
descansar de cuerpo en cuerpo; dar al adiós, la bienvenida.

¿quién me puso este amasijo que habita en mi pecho,
este corazón de entrega?

Miel de miel colmena,
manantial de mar
de mar oleaje plata,
nube de nube, poeta,
mar de cielo,
sangre de ángel derramada,
fin del fin al fin del día
al fin del tiempo.

Es el árbol solitario en al inmensidad de llano
donde se posan las voces muertas
y los voraces lamentos
de este dolor que carga el viento,
dolor y angustia del mundo
que se pregunta a donde se fueron los sueños,
la infancia, los hijos,
algún amor perdido en las distancias del mundo.

¿A que hora sale el sol Alicia?
Sale cuando el canto del viento toca la atmósfera
que encierra la vida y el olor y la belleza de las flores
despierta al mundo para dar la bienvenida al nuevo día,
sin flor sin viento el sol dormiría para siempre,
y todo lo que ven tus ojos y no comprendes no de existiría.

Que necedad de esta urgencia
de lunas despiadadas,
Dios no me cortes los labios del sueño,
no me arranques la carne de mis días,
dadme la salvedad de horizontes tiernos
y rojo mar de cielo antiguo,
así como lo suspiros de todos los muerto
anclados en los espacios del aire,
muestrame un llano donde descansan
las madres después de dar a luz arboles buenos,
de luz solo quiero un destello
de los ojos de mis arboles buenos mirando,
una solo una flor abrir al día todas las primaveras del sol.

y ahora que después de todo la carne es carne y el alma es alma el tiempo es tiempo y las lineas que descubro de tu cuerpo cambian dependiendo de la posición, me pregunto en donde estabas antes del ultimo naufragio.

si la eternidad dispusiera de alguna perla en los labios dijera que es tu mirar de bocas la que la hace amanecer para saber que lo único que deja el destello de una luz es tu sonrisa y tu llanto. Como dejar una centella del mar de tus murmullos en las playas de mis labios, si siempre me dejas sin aliento cada vez que emergen tus voces sobre ese mirar que deja una tira de silencios en mis brazos.

desmantelo el traje que de carne habito en donde la humanidad se esconde en una arruga que me dejo
sobre esta piel, el tiempo.

me parece que te permito tocarme no sin antes decirte que me dejes sobre el buró cuando partas sin hacer ruido alguno una lágrima que es el pago por leerte toda la noche mis poemas.

me pasa el tiempo unas horas mas para no fingir que vivo.

pienso, pensando, andando, pienso andando, caminando, pienso llorando, pienso riendo, pienso soñando, pero es mejor pensar cagando.

bueno que diré si el mundo no se acaba en este año tendré que vivir muchos más para darme cuenta que la eternidad es un sueño que se vive solo una vez.

Basta con encontrarle al viento una grieta para saber que habrá huracanes.

y si todo pasa y si los dinosaurios se extinguieron y si la luna esta hermosa y si la lluvia no tarda en llegar y si los vientos del norte son hermosos y las fracturas del aire crean ciclones, ¡que importa!, la tierra sigue girando y los planetas en su lugar, no pasa nada solo la vida sigue su camino por mis venas y mi esqueleto sigue en su lugar, aqui no pasa nada.

jueves, 17 de marzo de 2011

marzo 2011


Al árbol que es mi madre
Solo se que me desprendí de la rama tierna de un árbol bueno,
Que solo dio cinco frutos. Baje al mundo para conocerte
Y conocer el mundo, para darle poesía,
Para darle mi vida en letras. Se que mi destino es alto
Y que volveré a ser hoja, en la que nacerán nuevos frutos.

Al árbol que es mi Padre
Por que Dios no hizo arboles en lugar de hombres,
(solo por eso de morir de pie, mantener el cadáver erguido)
Solo hizo hombres desprovistos de hojas, sin frutos colgando de sus brazos,
Hombres sin raíces que abracen la tierra, frágiles como hojas de otoño,
Libres para caminar por el mundo y no morir de pie,
Les dio voz y viento en las gargantas, proveyó de palabra al mundo
Para así crear huracanes al abrir la boca.
El árbol habla se comunica a través de las entrañas del suelo en que habita
Y una voz seca que en silencio lleva el viento,
De hectárea en hectárea, de distancia en distancia.
Mi padre fue hombre y se convirtió en árbol
Por eso conoce el misterio que encierra el viento,
Posee una voz de árbol y raíces hasta el fondo de la tierra
Y una mirada de horizonte que nunca duerme,
En su sonrisa nace el día y cae la primera gota
Que anuncia los diluvios de la sangre en carcajadas,
En sus ojos descansa el infinito universo
Que se expande al abrir sus parpados,
Ventanas que guardan los ríos subterráneos
De las montañas que habitan sus pupilas.
Mi padre se seco en extremidades
Y canto al aire los lamentos que resucitan a los muertos,
Vino de la muerte para enseñarnos el lenguaje de la vida,
En palabras que solo entienden las hojas que mece el viento.


II
¿Quien eres,
De donde vienes? Eternidad,
De sangre, venas.
Desterrado dolor que habito.
Antigua ausencia
De esta urgencia
De las carnes y saliva.

III
Que más mar
que el de las playas de tus senos
donde se agita la respiración del hombre,
esa marea que se traga los navíos
y devuelve cadáveres de noche,
no me digas
que no navegue entre tus costas,
estoy dispuesto a morir por tu entrepierna
y el delirio del fruto de tu boca,
así como ser naufrago
en las islas de tus muslos
y sobreviviente del huracán
que traes al mundo
cuando abres las piernas.

IV

Llego la hora de disipar por corazas tiempo muerto,
De desvelar los rostros de múltiples caretas,
Dispensario de gestos huecos.

Llego la hora de ahogarnos en la verdad
Que encierra esa mentira, la de vivir.

Llego el día de gozar de esta masa de carne y huesos
Que por años se llama cuerpo y carne y sangre y piel.

Llego el día de quitarle la prisa a los pasos
Que por pies pensamos tiempo.

Dejemos que del pasado disfruten los muertos
Que del tiempo sabemos demasiado sin poseerlo,
Que el aquí nos pertenece como el llanto que lava el ojo,
Una gota por cada día, un día por cada amor,
Un amor por cada beso, llego la hora tan solo pensando
en carne y huesos y llanto sin tiempo.



Insomnio
En estas horas malditas
en que el ser cohabita con demonios
¿es esta noche la más oscura de mis días?
las horas más largas de mi tiempo.
Aquí donde penetro el velo oscuro de la muerte
para volver más vivo o más muerto,
aquí en que no hay nadie más que un cuerpo tendido
y vacíos sucediéndose cada uno más profundo que el anterior.
Es esta noche estática donde el alma envuelta en si misma
se desliza lentamente por el suelo para habitar mi cuerpo.
Es aquí donde vivir, abrir los ojos es el paso siguiente
hacia la muerte.


Estas horas.
Las horas en que escribo, criptas de palabras,
Manecillas en que convergen los pensamientos,
Un segundo por cada suspiro que se le escapa al alma,
Veinticuatro horas de una soledad que nos desgarra el tiempo.

No hay horas más tiernas que en las que escribo
Y que paradójicamente no observo pasar el tiempo.







martes, 26 de enero de 2010














En la mar en calma.

Aparente quietud mar en calma
debajo, los cuerpos se violentan
las pasiones no tienen voz
tienen sexo, sudor y orgasmos.

Las bocas mudas
ante el beso ensoñan
a ojos cerrados
se delinean siluetas
que dibuja el tacto.

Un sabor a sal,
un cuerpo desnudo,
un vientre eterno.

un te amo entrecortado
ante caricias ciegas que dibujan
cada linea cada pliegue
en un lienzo en la memoria.

Labios, manantial de ensueño
manos de caricia, piel de deseo.

sin titulo

Sin titulo

me permito dejar el alcohol

no sin la conciencia

de saberme sobrio

todos los días de la semana

y el esfuerzo que implica

vivir sin un detonante

tan exquisito como beberlo

cada fin.

Me permito hacerlo

a sabiendas

que por mas que lo deje

la realidad no cambiara

a mi alrededor

y que viviré eternamente

encerrado en la monótona

realidad de oficina,

casa, cama, recorrido,

la hora de llegada, de salida.

Me permito dejarlo

sabiendo que no es malo

y que por el contrario

ayuda a que la vida

sea menos corrosiva

en esos instantes

en que el alma explota.

Que mejor cura para la distancia que acortarla

Mover los pies

dar motivos al andar

pero sin destino fijo.

¿Habrá que tener fijo el destino

para matar la incertidumbre

de los pasos, o habrá que dar

al paso algún pretexto

moverse?

Desearía pensar que la incertidumbre

es una vieja que gusta de malgastar

tu tiempo mientras decides

que hacer con tu vida.  

 

 

 

 

sábado, 23 de enero de 2010




 

 

 

 

 

 

 

 

Si algun día vuelves



Si algún día vuelves.
Desprende a pedazos piel
como carcasas de rencor y odio
y agonía, miedo, fruto amargo
de árbol que no alcanzo cielo
y de moradas inhabitadas
de vuelos y trinos
donde no se pozo el faisán,
el águila, golondrinas
que anunciaban la caída del cielo
sobre sus ramas desnudas
que no mueve el viento,
alma hecha suspiro.
Deja caer el murmuro del silencio,
esparce tu voz en grito
rompiendo con la mudez
de la distancia
dibuja sonrisas de encuentro,
miradas derramadas en llanto alegre,
caricias aún no escritas y abrazos sin tiempo.
Si algún día vuelves
trae la ilusión contigo
y no dejes el sueño,
despierta al amor
del rincón de tu olvido,
y trae tu cuerpo conmigo.

Ella













Amo su sexo
su vientre a sabor amargo
que destila el deseo,
depósito de mis ansias.

amo su espalda
la fina silueta
de su torso,
sus pechos
aletargan la caricia
me detengo y la observo
desnuda frente mío
la penetro, la acaricio,
la poseo.

amo sus piernas
cuan largas enredaderas
que ascienden sobre
la piel incendiada,
sus ojos anuncian
el orgasmo tras
un gemido que inunda
todo el espacio
me vierto
sobre su vientre cálido
y al final
yacen los cuerpos
sobre cama fértil.
Amo su dormitar
con ese semblante serio
la sonrisa de placer
que dejo la noche.

Pero sobre todo 
Amo su alma etérea, 
Diáfana, dulce, 
Entregada, eterna.













se


Se de soledades
y angustias
todas metidas
en un cuarto
dentro del cuerpo.

Se de amores
y desilusiones
todas metidas
en un pedazo
de carne incandescente.

Se de orgasmos
y alegrías
todas esparcidas
en sonrisas.

Se de ti
más que de mi
por que hace mucho,
mucho tiempo
que no habito mi carne,
mi propio cuerpo
que solo habito en tu pensamiento
soy la extensión
de tu dolor en verso.

Se de ambos,
de la conjugación
de los cuerpos
y de la palabra amor
que en nuestras bocas
se rompe, se fragmenta.

Se del dolor
y del olvido
porque estuve
cierto de ti
y en la distancia
no supe que hacer
sin tu cuerpo.

Ame la idea
y la esperanza
se rompió
con nuestro
ultimo encuentro.